Plantas que prometen alegría y acaban mustias en pocos días. Tú
pones cariño. Ellas piden algo distinto en casa hoy.
Los especialistas en cultivo doméstico apuntan a una candidata
tropical. Resiste mejor que la media y cabe en cualquier salón.
Aporta color, pide cuidados sencillos y soporta pequeños olvidos
sin venirse abajo.
La especie que no se rinde en tu salón
El anturio (Anthurium) entra
en escena con un perfil que convence a viveristas y aficionados.
Procede de zonas húmedas de América Central y del
Sur, con registros tempranos en Colombia,
Venezuela y Perú. Lleva años ganando terreno en interiores
por una razón simple: combina resistencia con una
presencia vistosa gracias a su bráctea brillante,
a menudo con silueta de corazón.
El anturio tolera mejor que otras plantas de
interior los descuidos puntuales si recibe luz
indirecta, humedad moderada y
riegos espaciados con buen
drenaje.
Su fama de planta “agradecida” no nace del mito. Vive en
sotobosques tropicales, bajo copas de árboles, lo que explica su
preferencia por luz tamizada. En casa, responde con floraciones
prolongadas cuando el ambiente se mantiene templado y sin sol
directo.
Por qué sobrevive donde otras fallan
El anturio no exige técnicas complejas. Sus
raíces quieren aire, no barro. Acepta periodos
cortos de sequía ligera mejor que el exceso de agua. La
bráctea cerosa protege la inflorescencia y
prolonga el efecto decorativo durante semanas.
- Luz indirecta brillante: cerca de una ventana
con visillo. El sol directo quema hojas. La penumbra crónica frena
floración. - Riego con pausa: en verano, 1 o 2 veces por
semana; en invierno, cada 8-10 días. Comprueba que los primeros
centímetros del sustrato estén secos. - Humedad ambiental: busca 50-60%. Pulveriza con
agua sin cal, agrupa plantas o coloca un plato con guijarros y agua
sin que toque la base. - Temperatura: entre 18 °C y 25
°C. Por debajo de 15 °C se estresa. Evita corrientes frías
y salidas de aire caliente. - Sustrato y maceta: mezcla aireada con turba o
fibra de coco, corteza y perlita. Imprescindible maceta con
agujeros de salida. - Abonado: fertilizante equilibrado y suave cada
15-20 días en crecimiento. Reduce en otoño e invierno. - Mantenimiento: retira hojas amarillas, corta
flores agotadas y limp
