Las casas nuevas ya no se calientan como antes. Cambió la física
del confort, la factura mensual y hasta la distribución del
mobiliario.
El debate ya no es solo cuál es la temperatura ideal, sino cómo
lograrla gastando menos y con espacios más cómodos. Un arquitecto
especializado en eficiencia lo resume con un mensaje que incomoda a
la tradición: los **radiadores** pierden sentido en viviendas bien
aisladas y su relevo cuesta menos de usar.
Por qué los radiadores pierden sentido
Durante décadas, los **radiadores** fueron la respuesta a
viviendas con **aislamiento** deficiente. Paredes frías, ventanas
con fugas y puentes térmicos obligaban a emitir calor muy caliente,
con agua a 60–80 °C, para compensar pérdidas. Ese contexto ha
cambiado. Los edificios recientes exigen mejores envolventes,
dobles y triples acristalamientos y menos infiltraciones de aire.
La consecuencia es clara: la temperatura de las superficies
interiores sube y el cuerpo ya no “cede” tanto calor a su
alrededor.
Cuando las superficies están templadas, el confort aumenta sin
necesidad de aire muy caliente. La temperatura operativa —una media
entre aire y superficies— manda.
En ese escenario, mantener una caldera de gas con **radiadores**
de alta temperatura resulta **ineficiente**. Pide más energía para
lograr lo mismo que hoy se consigue con emisores a baja temperatura
y **bombas de calor**. Además, libera paredes, facilita abrir
puertas y reorganizar muebles sin obstáculos térmicos ni
restricciones de seguridad.
El sustituto que pisa fuerte y sale más barato
El relevo mezcla tres conceptos: **aerotermia** (bomba de
calor), **climatización por aire** y **emisores radiantes** a baja
temperatura como el **suelo radiante** o el **techo radiante**. El
corazón es la bomba de calor: mueve energía gratuita del aire
exterior y la multiplica con un COP elevado. Resultado: menos
consumo por cada unidad de calor entregada y, por tanto, una
**factura energética** más baja.
| Sistema | Temperatura de trabajo | Inversión | Consumo anual | Mantenimiento | Ideal para |
|---|---|---|---|---|---|
| Radiadores + caldera de gas | Alta (60–80 °C) | Media | Alto | Medio | Viviendas sin reforma de envolvente |
| Aerotermia + climatización por aire | Baja/moderada | Media | Bajo | Bajo | Obra nueva y reforma ligera |
| Aerotermia + suelo radiante | Baja (30–45 °C) | Alta | Muy bajo | Bajo | Reformas integrales y obra nueva |
| Aerotermia + techo radiante | Baja (controlada) | Media | Bajo | Bajo | Rehabilitaciones con poca altura de suelo |
El arquitecto consultado apunta que el salto a bomba de calo
