Si estás pensando en sorprender a tus invitados con un aperitivo diferente y sencillo este verano, quédate leyendo porque esto probablemente te interesa. Y es que combinar queso de cabra con albaricoques asados. puede ser todo un acierto. Tan solo necesitarás un queso de cabra cremoso y un albaricoque asado que aporta dulzor, jugosidad y un delicado aroma a romero. Una receta muy sencilla que puede prepararse en pocos minutos y que resulta perfecta para sorprender a los invitados.
Ingredientes
- 8 albaricoques maduros pero firmes.
- 200 g de queso de cabra fresco o en rulo.
- 1 o 2 cucharadas de miel líquida.
- 12 rebanadas de pan rústico o de baguette.
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- 1 o 2 ramitas de romero fresco.
- Flor de sal.
- Pimienta negra recién molida.
¿Por qué el albaricoque asado combina tan bien con el queso de cabra?
Al asarse en el horno a unos 200 °C, los albaricoques cambian completamente de textura y sabor. Parte del agua se evapora, los azúcares se concentran y la pulpa se vuelve mucho más tierna, mientras que los bordes se caramelizan ligeramente.
El resultado son unos albaricoques jugosos y muy aromáticos, con un sabor que recuerda a una mermelada casera rápida y que combina a la perfección con ingredientes salados.
El queso de cabra, por su parte, aporta cremosidad y un toque ácido que equilibra el dulzor de la fruta. Si se utiliza queso fresco, el resultado será más suave; si se elige un rulo ligeramente curado, el sabor será más intenso sin eclipsar al
