Actualizado el Por
El equipo editorial
Un compañero que te humilla en reuniones o te envía correos agresivos puede echar a perder todo tu día de trabajo. Según el psicólogo Robert Sutton, entrevistado por CNBC Make It en 2017, “a lo largo de nuestra vida, alrededor del 50 % de nosotros sufriremos acoso repetido en el trabajo o seremos testigos de ello de manera habitual”. Si es tu caso, no estás sola. En lugar de entrar en una escalada de violencia verbal, Robert Sutton, profesor de la Universidad de Stanford y autor de The Asshole Survival Guide, propone cinco microtécnicas mentales para cortar rápidamente la influencia del compañero tóxico. El objetivo es claro: desestabilizarlo neutralizando el poder que tiene sobre tu estado de ánimo, sin convertirte tú también en alguien agresivo. Estos trucos funcionan en menos de tres minutos y transforman un ataque… en simple ruido de fondo.
Los compañeros tóxicos en el trabajo: un verdadero riesgo para la salud mental y física
Robert I. Sutton ha pasado años estudiando a lo que llama los “empleados mezquinos”, esas personas que convierten el entorno laboral en algo insoportable. Sus libros The No Asshole Rule y The Asshole Survival Guide se han convertido en referencias en muchas empresas estadounidenses porque describen con precisión cómo estos comportamientos repetidos agotan la concentración, la autoestima y la motivación.
En la revista Greater Good de la Universidad de California en Berkeley, Sutton aconseja: “Si no puedes escapar de la situación, considera a esa persona como un veneno que debes evitar en la medida de lo posible”.
Mantener distancia es clave. “Los estudios muestran que, más allá de unos treinta metros, es como si esa persona estuviera en otro país. Pero a menos de siete metros, aumentan las posibilidades de que tú también te vuelvas tóxico… así como el riesgo de ser despedido”, añade el experto. Estrés crónico, problemas de sueño, ganas de dejar el trabajo… un compañer
